
Los dos condenados en Fqih Bensaleh, en el centro del país, forman parte de un grupo de seis personas que fueron sentenciadas el pasado mes de mayo por homosexualidad, después de que el padre de una de ellas presentase una denuncia contra su propio hijo ante la Policía, que a su vez encontró mensajes comprometedores en su teléfono móvil.
Los dos defendidos por Maidar vieron ayer sus penas reducidas de tres años a diez meses, en el primer caso, y de dos años a seis meses, en el segundo.
La letrada dijo desconocer cuál ha sido el veredicto para los otros cuatro.
Los seis estaban acusados de "libertinaje, mediación en la prostitución y homosexualidad", junto a otra acusación de ebriedad contra uno de ellos.
La práctica de la homosexualidad está castigada en Marruecos con penas de hasta tres años de cárcel, además de una gran reprobación social, y por ello los juicios contra homosexuales se desarrollan sin ninguna publicidad.
Es significativo el hecho de que ninguna asociación ni organización marroquí se haya presentado para defender a los acusados, ni siquiera la combativa Asociación Marroquí de Derechos Humanos, la más activa en la defensa de las libertades individuales.
Por el contrario, se presentó como parte civil la Liga Marroquí de Derechos Humanos (de simpatía islamista) para sumarse a la acusación contra los seis juzgados.
Maidar dijo a Efe que había pedido al juez la excarcelación de sus defendidos con el argumento de que eran enfermos y en realidad necesitaban ser "tratados" en un centro de reeducación por ser "víctimas de la sociedad".
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